Muchas veces nos juzgamos a nosotras mismas o nos sentimos juzgadas cuando elegimos o decidimos darle otro rumbo a las cosas. Creo que esto pasa en muchos aspectos de nuestra vida. Muchas veces recibí, ante mi entusiasta alma de emprendedora que siempre quiere hacer algo nuevo y distinto, la respuesta de: “para que te vas a meter en eso” o ¿y ahora esto? ¿de dónde?, ¿pero para qué querés abrir otro negocio?¿Pero no tenías una excelente sociedad con esa persona?, ¿pero a vos no te encantaba hacer esto? y así mil preguntas más. Esto es más de la cultura limitante de otros y también la propia.
¡Pero nada me detuvo! Les cuento algunas de mis transiciones profesionales / laborales:
- Hice 2 años de rehabilitación neurológica y creí era mi pasión.
- Empecé a hacer masajes relajantes.
- Luego aprendí masajes reductores e incursioné en estética.
- Estudie estética y conocí el mundo facial.
- Hice postgrado en Estética y Flebologia.
- Empecé a trabajar en equipo, pasaron los años y entré en crisis por sentir que no sabía manejar equipos.
- Comencé con una amiga un emprendimiento de decoración que ella siguió y yo abandoné, pero sigue estando y creciendo.
- Deje “casi” completamente de ser operadora técnica en mis centros para ser capacitadora.
- Me enfoque en la parte comercial de mi negocio y el liderazgo de equipo.
- Comencé una academia de capacitaciones que luego frené.
- Comencé un emprendimiento de estética en Paraguay.
- Me di cuenta que mi rol principal y el que amo hoy de mis Negocios es el de Líder y Estratega Comercial, o sea asumí el rol de CEO de mi empresa.
¿Y saben qué? Creo que lo hago y me sale muy bien aunque no dejo de meter las manos en cuerpos y rostros. Para llegar a esto, tuve que transitar mil caminos, mil aprendizajes, mil alegrías y muchos momentos de tristeza y frustración. Pero aprendí que cada camino es una eterna transición a….. y que no está mal intentar cosas nuevas, distintas, arriesgar y fracasar, siempre que sea desde el aprendizaje sabio y agradecido.
Otra cosa que actualmente aprendí, es que muchas cosas quise o debí decir NO y no me anime o no lo hice a tiempo. Por lo tanto hoy, estoy decidida a decir NO a todo lo que me saque de mis focos, de mis planes o de mis objetivos elegidos para transitar y transicionar.
Y a vos te recomiendo:
- ¡Objetivos Claros!
- ¡Visión!
- ¡Planificación!
Animate a transitar sin culpa y sin miedo las transiciones de la vida misma y de tus elecciones sin que nadie de afuera o tu mente boicoteen tu camino.
A veces hace falta una pregunta reflexiva, a veces hace falta detenerse a analizar...eso seguro, tampoco digo tirarse al vacío.
Pero con SEGURIDAD, OBJETIVOS y FOCOS CLAROS siempre va a haber salvavidas para amortiguar cualquier golpe.
Animate a hacer lo que te motive.
TRANSICIONEMOS y DEJEMOS TRANSICIONAR, SIN JUZGARNOS y SIN JUZGAR.